Un concepto educativo recorre el mundo

Nuestros hijos son el futuro de la Tierra. Pero no lo tienen fácil. Pues ¿qué mundo encuentran? Uno en que reinan desigualdades sociales, guerras y guerras civiles, fanatismo religioso, saqueo de la naturaleza… ¿Por qué formas de comportamiento pueden orientarse para construir juntos un mundo mejor, un mundo en que los unos estén a favor de los otros y en el que los unos obren con los otros, en el que valga la pena vivir?

A raíz de la situación mundial, cada vez más personas desean que en la educación a sus hijos se les transmitan valores éticos y morales, que les den una base sólida para su vida y para su forma de actuar en una sociedad libre y justa. Desean que sus hijos crezcan libres de adoctrinamiento religioso o político y maduren como seres responsables y conscientes de sí mismos, como personas que aprendan a desarrollar sus talentos y los apliquen para el bien de todos –también para el bien de la naturaleza y de los animales, que con ellos pertenecen a la Creación de Dios.

Las Escuelas Sofía, Aprende conmigo para la vida universal están basadas en un concepto único, que procede del Reino de Dios y que fue transmitido por Gabriele, la enviada de Dios en nuestra época. La unidad universal de toda Existencia constituye la base del concepto educativo. Éste conduce a la libertad y a la propia responsabilidad individual del niño que va creciendo, y le ayuda en sus pasos de evolución para convertirse en una persona valiosa, ética y moralmente consciente.

Dios es el Espíritu libre, que ama por igual a todos Sus hijos. Las Escuelas-Sofía, Aprende conmigo para la vida universal, están por ello abiertas por principio a toda persona, sin importar qué color de piel, religión o procedencia tenga. Igual sea como las personas de los diferentes círculos culturales denominen al Eterno, Él es y permanece siendo la vida universal, que da hálito a todo ser y lo mantiene con vida, también a los reinos de la naturaleza y a los animales, que son el prójimo del ser humano.