Alumnos mayores ayudan a aprender a los más jóvenes Experimentar la naturaleza y la manera de tratar a los animales conduce a que se respete la Creación

El lema de Las Escuelas-Sofía, Aprende conmigo para la vida universal –y con ello la orientación fundamental para la convivencia– es la «Regla de Oro», que dice: «¡Lo que no quieras que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie!». Esta regla de vida nos la dio ya Jesús de Nazaret hace 2000 años en Su Sermón de la Montaña, donde se dice: «¡Lo que quieres que otros te hagan a ti, hazlo primero tú a ellos!».

La Regla de Oro es conocida también en todas las grandes religiones del mundo, que la expresan así:

Budismo: «Un estado que para mí no es agradable ni grato, tampoco puede serlo para él; y un estado que no es agradable ni grato para mí, ¿cómo puedo deseárselo a otro?».
Samyutta Nikaya V, 353.35 – 354.2

Hinduismo: «Ésta es la suma de toda obligación: no hagas a nadie nada que te cause dolor, si te lo hicieran a ti».
Mahabharata, 5, 1517

Islam: «Nadie de vosotros es un creyente antes de que no desee para su hermano lo que anhela para sí mismo».
40 Hadithe (Sentencias de Mahoma)

Judaísmo: «Lo que a ti mismo te resulta odioso, no se lo hagas a tu prójimo. Ésta es la ley, todo lo demás es comentario».
Talmud, Sabat 31a

Zaratustra: «… que la naturaleza [humana] sólo es buena si no ocasiona a otro lo que ella misma no recibe».
Dadistan-i-Dinik 94,5

La aplicación consecuente de esta Regla de Oro en la vida diaria, no sólo conduce a la paz entre las personas que se relacionan día a día, sino aún más allá, también a la paz entre el ser humano, la naturaleza y los animales.

Alumnos mayores ayudan a aprender a los más jóvenes

Experimentar la naturaleza y la manera de tratar a los animales conduce a que se respete la Creación

Las metas educativas

Respetamos y valoramos a todos los seres humanos, pues son hijos de Dios como nosotros.

Acogemos a toda persona de modo abierto y cordial.

Nos ayudamos mutuamente al aprender.

Somos rectos, abiertos y sinceros. Los conflictos que se presentan los solucionamos juntos en una conversación.

Tratamos con cuidado el mobiliario y el material didáctico.

Respetamos a los animales y a la naturaleza, y cuidamos juntos también las plantas dentro de la escuela y en el jardín escolar.

Asumimos responsabilidades, para que más adelante podamos salir airosos en la vida y estemos de manera recta a favor de la familia y de la sociedad.

Ejercitamos formas de comportamiento social y virtudes como p. ej. cortesía, disposición de ayuda, buen comportamiento al comer, mantener el orden, sentido comunitario, etc.
De este modo logramos tener una conducta correcta, modales, ética, moral y estilo.